Cómo limpiar la funda de tu puff sin estropearla
Pasos claros para lavar fundas de puff: temperaturas, detergente, secado y qué evitar para que el tejido aguante años.

Una funda limpia alarga la vida del puff y mantiene el tacto. La clave: vaciar bien, respetar la etiqueta y no forzar el secado.
Preparación
- Abre la cremallera y saca el relleno (o usa la doble cremallera si tu modelo la trae).
- Sacude restos sueltos y revisa bolsillos o costuras.
- Mira la etiqueta: temperatura máxima y si admite centrifugado.
Lavado recomendado
En general: agua fría o 30 °C, detergente suave, sin lejía ni suavizante agresivo. El suavizante puede restar repelencia en tejidos de exterior.
Preguntas frecuentes
- ¿Puedo meter la funda en secadora?
- Solo si la etiqueta lo permite y a baja temperatura. Lo ideal es secado al aire, en horizontal o colgada a la sombra.
- ¿Y las manchas de exterior?
- Actúa en frío cuanto antes. Evita frotar en seco con fuerza: puedes abrir el hilo. Un paño húmedo y jabón neutro suelen bastar.
Si necesitas una funda de repuesto o de temporada, mira la colección. Ver fundas